15° Atlanticazo

4 de marzo 2023


Hoy, en un nuevo ATLANTICAZO, nos convocamos en el Puerto de nuestra ciudad.
Un lugar emblemático, cargado de historias, de sueños, de identidades, de la lucha de trabajadoras y trabajadores que en cada jornada construyeron un sector que supo ser dinámico y que sigue siendo el sustento de miles de familias de nuestra comunidad.

Las políticas extractivistas han impactado fuertemente en la pesca: Una vez integrada al mercado internacional, el sector empresario, siempre dependiente de los subsidios y salvatajes del Estado, se dedicó a depredar el ecosistema marino, destruyendo y agotando el mal llamado «recurso pesquero».

Durante el gobierno menemista se generaron las condiciones para la entrada irrestricta de las flotas extranjeras, a las cuales se terminaron asociando las grandes empresas pesqueras nacionales.

El golpe de gracia lo dió la Ley Federal de Pesca, implementada por Felipe Solá en 1997.

Así, una mayor cantidad de buques de altura que se comió a las pequeñas embarcaciones y el otorgamiento indiscriminado de Permisos de Pesca, sumados a la falta de controles por parte del estado desembocó en la sobrepesca y el agotamiento del caldero.
Las consecuencias en la comunidad portuaria no sé hicieron esperar, con despidos masivos, precarización laboral y condiciones de vida cada vez más precarias para miles de familias.
El desprecio por la vida del mar y de lxs trabajadores llegó al punto de permitir que salieran a pescar en embarcaciones sin las condiciones ni el equipamiento necesario, cobrándose la vida de la tripulación de varios buques.
Desde la Asamblea por un MAR LIBRE de petroleras acompañamos el reclamo de justicia de familiares de El Rigel y El Repunte, que siguen sin encontrar respuestas por parte del Estado.
Hoy el puerto, es un territorio en disputa y en riesgo, ya que el proyecto petrolero costa afuera lo pone como posible centro logístico para las operaciones de las corporaciones. A eso se sumará seguramente la necesidad de un polo industrial para el refinamiento y la utilización de los hidrocarburos extraídos y poco a poco, el nuevo enclave extractivista irá ganando terreno hasta desplazar completamente a la actividad pesquera.

El territorio portuario con toda su fisonomía, su cultura, sus identidades está en peligro. Y también lo está el trabajo y la dignidad de muches que hoy encuentran en ésta actividad su modo de vida.

El discurso colonialista se disfraza de progreso y desarrollo económico.

Nos prometen petrodólares, trabajo para miles y salir de la pobreza, con mensajes que resuenan casi como un rosario en las voces de los gobiernos, las corporaciones y varios sectores locales aliados al extractivismo petrolero.

Promesas vacías que se repiten en cada nueva zona de sacrificio, que sólo se llenan con realidades violentas que impactan sobre cuerpxs y territorios.

A pesar de las resoluciones del gobierno y la complicidad de la justicia, a pesar de la voracidad de éste sistema que parece no detenerse ni un segundo, nos seguimos
encontrando en las calles, rompiendo cercos comunicacionales, resistiendo a sus proyectos de mal desarrollo, que profundizan la depredación y el despojo, y nos están llevando al colapso planetario.

El ATLANTICAZO seguirá creciendo con la fuerza del mar, con la energía revoltosa de las olas, con el encuentro de las Comunidades Costeras que hace más de un año y medio salimos a las calles para defender los hermosos y diversos mares que somos.

Queremos saludar y abrazar al 2° Encuentro Plurinacional por un MAR LIBRE de petroleras, que se está llevando adelante en este momento en Las Grutas Río Negro. Y acompañamos a la distancia, la realización del Encuentro de la Unión de Asambleas de las Comunidades, en Mendoza.

Somos parte de la misma comunidad que resiste, tejiendo redes solidarias desde los distintos territorios en lucha.

También queremos repudiar el asesinato de Eduardo Mendúa, integrante de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador y uno de los rostros visibles de la resistencia en contra de las empresas petroleras que operan en la zona de la Amazonía Ecuatoriana.

Éste 8 de Marzo, saldremos a la calle nuevamente porque ni la tierra ni nuestros cuerpos son territorios de conquista.

Las palabras de Berta Cáceres, militante socioambiental hondureña asesinada un 3 de marzo por defender su territorio, resuenan como un eco que crece y no se puede acallar.

“Mientras tengamos capitalismo este planeta no se va a salvar, porque es contrario a la vida, a la ecología, al ser humano, a las mujeres”…

Por eso retomamos las enseñanzas de nuestras ancestras, caminamos y avanzamos en nuestra lucha, convencides de que ni nosotres ni la naturaleza somos una mercancía.
Y el 24 de Marzo, memoria verdad y justicia vuelve a sonar en nuestras voces y corazones. Le decimos nunca más a esa dictadura extractivista ecocida, que se llevó nuestras identidades para imponer la muerte.

Hoy más que nunca seguimos firmes, el mar sigue recordándonos que somos parte de esta tierra…

¡PETROLERAS EN EL MAR NO PASARÁN!
¡NO ES NO!

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